El Cuervo y otros cuentos

Tapa del libro “El Cuervo y otros cuentos“, nuevo libro de D. Nicolás Gonella.

El_Cuervo_tapa_final

En conmemoración de los seis años de la micronación céltica, uno de sus fundadores, el Príncipe Heredero, D. Nicolás José Gonella Neyra ha publicado su nuevo libro denominado “El Cuervo y otros cuentos“. A diferencia de otros libros, este es más breve (y más barato), ya que lo hizo rápido y con pocos cuentos. Se lo puede comprar por Lulú.com, aquí. Cuesta 6,29€ el libro en tapa blanda. La versión para descargar de forma gratuita, se encuentra aquí, pero si usted quiere comprarlo y ayudar así al autor y a la Santa Causa, puede hacerlo por Lulú, donde le envían entre cinco a siete días hábiles, el libro en tapa blanda, ya que después de todo, siempre es mejor tener un libro impreso, que descargado en PDF.

Contratapa del libro “El Cuervo y otros cuentos“.

Contra_tapa_RAVEN

Como no se puede leer muy bien lo escrito en la contratapa, ya que salió borroso el archivo JPEG, lo transcribimos aquí:

La presente obra es un conjunto de cuentos realizados para celebrar los seis años de la Confederación de Estados Ligásicos Terrícolas Independientes y Colonizados (C.E.L.T.I.C.), fundada el 11 de noviembre del año 2008.

Los cuentos que trae este pequeño libro, escrito por Nicolás Gonella, son los siguientes: El Cuervo, Cuentos de mi tía, El baile Neyrítico, El agua de Kerétanos, Isisdistán, Come cuervos, Interdepartamental y Esos momentos tan ordinarios.

Por más información sobre CELTIC, visite: http://celticdeverdad.blogspot.com/

El Cuervo y otros cuentos

Día Nacional del Libro: Palabras del R.P. Rottjer y cuento de mi autoría “Luna de sangre”

lectura_

En el día del libro, tengamos en cuenta la opinión de la inmunda, pestilente, odiosa y repugnante masonería (secta diabólica) acerca de la educación, en contra de la postura de la Iglesia, siempre a favor de la instrucción, educación y civilización de los diversos pueblos del orbe:

Voltaire y D’Alembert, en su fobia anticlerical, llegaron a decir: “Los Hermanos de la Doctrina Cristiana (maestros populares de la época) – émulos y sucesores de los jesuitas – enseñan a leer y escribir a gente que no debería pasar del manejo del cepillo y de la lima. El bien de la sociedad reclama que los conocimientos del pueblo no vayan más allá de sus ocupaciones. A la gente del pueblo no le hace falta saber leer y escribir. El pueblo es el canalla, indigno de toda instrucción” (sic).
Pero la Iglesia – que por suerte no hizo caso de las teorías masónicas – siempre enseñó, y GRATUITAMENTE, a la gente del pueblo y a los indios de América, entre los cuales casi no había analfabetos; y de sus escuelas – que se mantuvieron gratuitas mientras el Estado masónico no se incautó de los bienes con que las sostenía – salieron distinguidos literatos, eminentes doctores e ilustres hombres de gobierno.” R.P. Aníbal Atilio Rottjer, Bs.As., 1973, “La masonería en la Argentina y en el mundo“. Cap.5:1, p.102.

Con esto creo que queda claro quiénes son la verdadera escoria oscurantista, que pretende sumir y mantener al pueblo llano en la más profunda ignorancia: ¡la Secta masónica, hija de Satanás! ¡Abajo con la judeo-masonería!

¡Viva la Iglesia Católica, civilizadora y salvadora de la humanidad!

Masonería=Oscurantismo e ignorancia (adoran al diablo Lucifer/Saturno/Satanás).
Iglesia=LUZ y conocimiento (adoramos a Dios: Padre Hijo y Espíritu Santo).

¡VIVA CRISTO REY!

—————————————————————————————————————————————————————

Sean los orientales tan ilustrados como valientes” Gral. José G. Artigas, Prócer de la Patria.

El 26 de mayo de 1816, se crea durante el gobierno artiguista, bajo la idea del presbítero Dámaso Antonio Larrañaga (su primer director) la primera Biblioteca Pública Nacional.

En celebración de este día, les dejo un cuento de mi autoría.

ADVERTENCIA: ESTE CUENTO ES DE TERROR FUERTE. SE RECOMIENDA NO LEERLO DURANTE LA NOCHE. ¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!

 

Luna de sangre.

 

El Sol se convertirá en tinieblas y la Luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor”. Hechos 2:20.

 

Recuerdo que en la madrugada del 15 de abril de 2014, la Luna se volvió roja como la sangre. Caminaba por un bosque de árboles caducos, en aquella fresca noche otoñal, oyendo el crujido de mis pies al aplastar las muertas hojas y sintiendo una leve brisa gélida que me acariciaba el rostro; iba vestido con un buzo de algodón, un fino saco de lana, un pantalón de pana y unos zapatos deportivos, dirigiéndome hacia la elevada torre blanca, que se erguía sobre una colina ondulante de cincuenta metros de altura.

Pronto salí de aquel tenebroso bosque de árboles desnudos, con ramas que bailaban bajo la música del suave viento, el cual susurraba como fantasmas de almas perdidas. Salí de allí, y logré ver en su totalidad a la gran torre blanca, que debía medir alrededor de unos ochenta metros de altura. Seguí caminando por una pradera de bajos pastos—poco más altos que el césped de los jardines bien cuidados—tendidos sobre un terreno levemente ondulado.

Más o menos, en media hora arribé a la torre y justo en ese instante, cuando eran alrededor de las cuatro de la mañana—según noté en mi reloj de pulso, el cual había pertenecido a mi abuelo—la Luna comenzó a ser eclipsada por Rajú, la cabeza negra devoradora de lunas. Cuando eso ocurrió sentí un grito agudo de desesperación, que provenía del patio, al otro lado de la torre blanca. Parecía el grito de un niño, que estaba en peligro, así que corrí dirigiéndome hacia el este, alrededor de la torre, di vuelta a la misma y llegué a un patio con pisos adoquinados, que poseía un aljibe en su centro. Más allá del aljibe, había un terreno baldío, con un montón de maleza y arbustos que obstruían la visión. Oí un par de gritos más y me desplacé rápidamente hacia la maleza, sin correr e intentando no hacer ruido con mis alargados pasos. Fui disminuyendo la velocidad a medida que me iba acercando hacia la fuente de los gritos y cada vez se me hacía más difícil no hacer ruido entre las zarzas y arbustos.

 

Pronto, escondido tras los matorrales, observé que en un descampado patio de tierra, había un montón de hombres, vestidos con largas túnicas negras o grises, y que tenían barbas largas y espesas que colgaban desde sus rostros pálidos y enmohecidos; eran seis hombres y en el medio, atrapado en un cepo, se encontraba un niño blanco de rubios cabellos, el cual se encontraba con el torso desnudo y de hecho, sólo en calzoncillos, quien estaba siendo azotado por un horrendo anciano barbudo de orejas grandes y nariz prominente. Era una escena espantosa, porque el niño—quien tendría unos nueve o diez años—lloraba y tenía la espalda ensangrentada, mientras un anciano lo azotaba y otro leía unas extrañas palabras de un libro horrendo, en un lenguaje extraño, y los otros hombres barbudos levantaban las manos al cielo y aclamaban gozosos de alegría cada vez que el anciano más tenebroso azotaba al pobre niño.

No pude hacer nada más que dignarme en inmediatamente llamar al 911[1] por mi teléfono celular, haciéndolo de la forma más silenciosa posible. Me atendieron y les expliqué detalladamente lo que estaba sucediendo y el lugar donde tal terrible hecho estaba siendo llevado a cabo; les dije que creía que eso se trataba de un ritual diabólico por parte de una secta satánica y me dijeron que quedara quieto en el lugar, que la ayuda ya llegaría. Dije gracias y corté la llamada. Sólo me quedaba esperar, mientras observaba aquella macabra escena; pensé en hacer algo, ¡quería hacer algo!, pero temía que esos monstruosos y enmohecidos ancianos con sus barbas perturbadoras estuvieran armados y culminar yo, con el mismo, o incluso peor destino que el niño que allí estaba sufriendo. No comprendía por qué tales personas estaban cometiendo tal atrocidad, y si por algún momento se me pasó por la cabeza que quizás estaban castigando al niño por algún crimen que hubiera cometido, pensé que en primer lugar eso me era inconcebible, pues todos los niños son buenos (algunos traviesos, pero todos son buenos en definitiva) y en segundo lugar, que aún en el caso de haber cometido algún crimen, eso era una barbarie, ya que por algo existe la Policía y la Justicia.

Mientras pensaba y continuaba viendo los azotes y la espalda destrozada, noté que allí cerca había una cruz de madera y no entendía qué haría eso allí. <<¿Será que son satánicos e irán a invertir esa cruz?>>, pensé. Pero no, era algo muchísimo peor lo que irían a hacer aquellos hombres, en aquel terrible ritual macabro de torturas, en aquel terreno descampado, iluminado por antorchas clavadas en la tierra y dispuestas de forma circular al centro. Los azotes cesaron; sacaron al niño del cepo y comenzaron a atarlo, con sus brazos extendidos en la cruz. ¡Qué terrible! ¡Lo iban a crucificar! El rescate no llegaba y yo quería detener aquella atrocidad. ¡Tenía que hacer algo!

Estaba desarmado. Sólo tenía mi celular y ya había llamado al 911. En ese momento, pensé que tal vez tendría que haber comenzado a grabar lo que veía con mi celular, para después poder probar ante las autoridades todo lo que le habían hecho a aquel pobre niño, pero con el nerviosismo y horror del momento, no se me había ocurrido antes. Tampoco lo hice en aquel momento. No podía hacerlo. No podía seguir viendo eso. No quería verlo. La Luna estaba siendo tragada por el demonio Rajú y presentí que en el momento en que la luna se volviera roja como la sangre, algo muy terrible ocurriría con el niño: sería sacrificado. Quizás en honor a ese demonio llamado Rajú[2]…

Pensé en marcharme de aquel lugar, dar media vuelta y salir corriendo. Mis ojos sudaban lágrimas, mi corazón palpitaba velozmente, la sangre se me subía a la cabeza y la sentía hervir en los capilares de mis orejas y de mi nariz; mis manos, que anteriormente estaban heladas por el frío, en ese momento hervían como una caldera. Sentía un calor insoportable, me saqué el saco de lana y sentí una gota de sudor correr por mi rostro. Me sequé la frente con un pañuelo y supongo que en aquel momento mi cara estaría roja como la de un tomate. Sentí vergüenza por estar viendo aquello y quedarme allí como un cobarde sin mover un dedo, mientras esperaba un supuesto rescate por parte de la Policía. Entonces, recordé un día cuando estaba solo y con frío, tenía hambre y tenía sed, tirado en la calle. Era tan solo un niño, quizás de la misma edad que ese niño que allí sufría ante aquellos monstruos subhumanos; y entonces vi una mujer vestida de negro, con un sombrero pomposo, que bajó de un automóvil lujoso. Pronto también bajó su marido, un hombre vestido con traje negro y zapatos lustrosos, un sombrero de ala ancha y unos grandes anteojos. Me preguntaron qué me sucedía y les expliqué toda mi situación: que era huérfano y me había escapado del orfanato, porque nadie me quería, porque nadie nunca me había adoptado ni lo haría jamás. Me sentía solo. Pero esa pareja, quienes por cierto, ya tenían muchos hijos propios de ellos, me tendieron una mano, me dieron unas galletitas para comer, me dieron de beber, me cubrieron con un saco mis andrajosas ropas y me subieron a aquel automóvil lujoso de color azul marino. Me llevaron a su casa, que era una gigantesca mansión y me dieron un dormitorio solo para mí, donde pude dormir de forma muy reconfortante. Al día siguiente comenzaron a hacer todos los trámites para adoptarme, y así se convirtieron en mis padres. Sobre mis padres biológicos, nunca supe nada, nunca los conocí, pero esa pareja, el señor y la señora Gúrmenes—Anacleto y Karina—me rescataron y me trataron bien, criándome como a sus propios hijos biológicos, que eran unos nueve. Yo fui así el décimo de todos esos hermanos Gúrmenes. Pero, ¿qué estaba haciendo en aquél momento de crisis, frente a otro niño que padecía aún más que yo? ¿Era eso la forma de actuar de un buen cristiano? ¿Así yo estaba agradeciendo a Dios, por la dicha que Él me había dado?

Ya no pensé más, ya no sufrí más, sino que me moví, ¡actué! Salí corriendo como un desesperado mental, como un esquizofrénico descontrolado en pleno ataque de locura, despedido de los matorrales como un cohete que despegaba hacia la Luna, y me lancé sobre el anciano malvado que estaba con un martillo por clavar una estaca de metal en una de las manos de aquel inocente niño. Me tiré sobre el anciano y logré quitarle su martillo, bajo las miradas atónitas de los demás ancianos. Ciertamente, tenía unos pocos segundos para actuar, antes de que me atraparan y sufriera la misma suerte que el niño. La idea sería la típica de yo distraer, mientras “el otro” desata al niño y lo rescata, pero en mi enloquecimiento repentino, se me había escapado un pequeño “detalle”: ¡no había un “otro” que desatara al niño! El blondo niño seguía allí atado, mientras yo golpeaba con brutal desquicio la cabeza del anciano malvado con el martillo. No tardó pues, para que otros dos ancianos me atraparan, mientras que yo forcejeaba y pataleaba como un demente radical. Fue demasiado tarde para el malvado anciano; yo ya le había dado muerte, partiéndole el cráneo con una salva desesperada de martillazos en la cabeza. Y entonces, lo único que se me ocurrió pensar en aquel instante fue que seguramente yo sufriría el mismo destino, y que posteriormente, el niño sería crucificado y sacrificado bajo la luz roja de la Luna de sangre… ¡Una sangre literal!, no sobre la Luna, claro, pero sí sobre la tierra.

Comprendo que muchos de vosotros os estaréis preguntando que si yo fui adoptado por padres ricos, por qué no los llamé a ellos, en lugar de al 911, ya que es probable que mis queridos padres adoptivos hubieran llegado antes al rescate que esos inútiles de la Policía. Pues bien, la respuesta es tan sencilla como aterradora: mis padres adoptivos y todos mis hermanos—excepto quizás una hermana menor (porque después de adoptarme a mí, ellos tuvieron una niña) de la cual desconozco su paradero—están muertos y sepultados. Sí, ¡tan terrible es mi desgracia!, que nuevamente estoy sólo en el mundo. Sin familia, sin amigos, sin nadie. Sin familia, primero, porque mis padres biológicos me abandonaron vaya a saber por qué motivo; segundo, porque mis padres adoptivos y mis hermanos adoptivos murieron en un accidente de avión cuando iban de vacaciones hacia Luxemburgo, a visitar al tío Billy, y yo sólo me salvé gracias a mi estúpido egoísmo de que supuestamente “tenía mejores cosas que hacer” (nada, sólo escribir libros que nadie leerá, de un escritor frustrado como yo) y no me “gusta viajar a Europa” (al parecer, creo que soy euro-fóbico). Y sin amigos, por el hecho de que soy muy solitario y retraído, así como tímido y ciertamente, cobarde. Y justo en ese momento, que por primera vez me da un ataque de valentía repentina, culmino siendo atado, azotado en el cepo y finalmente, me colocan al lado del niño rubio, atado en otra cruz, listo para ser crucificado junto a él.

Ciertamente hubiera preferido morir con el resto de mi familia, en aquel catastrófico accidente de avión, cuando cayeron en el canal de la mancha, porque el motor extrañamente se detuvo y ocurrió una misteriosa explosión en la cabina. Mi hermanita adoptiva pequeña, de cinco años de edad, quedó como desaparecida, pues nunca encontraron su cadáver, y por eso no sé si falleció, pero el resto de mi familia sí murió, porque a todos le encontraron los cuerpos, y ahora están enterrados en el cementerio familiar de nuestra estancia al este de la ciudad de Inferencia, Departamento de Soriano. Y se preguntarán pues, si yo habré heredado toda la fortuna de mis padres. La respuesta es un rotundo no, pues vivimos en tiempos oscuros y difíciles, donde el marxismo impera sobre casi todo el mundo, especialmente en Europa, infestada de comunismo ateo hasta la médula, con las puertas del Vaticano abiertas y la capilla Sixtina convertida en un burdel. Ahora bien, sucede que en Uruguay, gracias al ominoso régimen del marxista Presidente Óscar Heladeris, quien ya le había dado muchos dolores de cabeza a mis padres con impuestos exorbitantes, bastó que ellos fallecieran para buscar una excusa y expropiarme todas las tierras y propiedades que por derecho me corresponderían. No pude hacer nada y sólo tuve que conformarme con una pequeña casita en una playita campestre del Departamento de Rocha. Elegía entre eso, o el rancho de un peón de mi padre, en una de sus chacras; así que elegí la pequeña casita con vista al océano.

Pero eso ya no me serviría de nada, pues pensaba que era segurísimo de que en ese momento moriría e irónicamente, ¡martirizado! << ¿Mártir yo? ¿Justo yo? Que no tenía nada, no fui agradecido y ahora vuelvo a tener nada. Yo, que he sido un simple cobarde y egoísta. Ni lo merezco, ni tampoco tengo ganas. >>, pensaba. << ¡Quiero vivir! >>, exclamé internamente. Pero fue inútil. Ya no podía hacer nada más. Sólo me quedaba rezar. Y lo hice. Recé por el niño; le pedí a Dios que por favor, ocurriera un milagro y salvara su vida, y me dio la sensación de que tenía que dar algo a cambio para que eso sucediera. No quería morir, pero por otro lado, ¡tampoco quería vivir! ¿Para qué? ¿Para seguir solo y sin rumbo, en un mundo oscuro, rojo y enmohecido? <<Mejor no>>, pensé. Sería mejor que Dios me llevara a un mundo mejor, ¿pero iría yo a un mundo mejor? Yo no soy un mártir, no puedo serlo, porque no soy lo suficientemente recto, no cómo lo era mi honrado padre adoptivo ni el padre de él—mi abuelo, el que me regaló el reloj—ni como mi amada madre adoptiva, cien por cierto recta, cien por cierto justa, cien por cierto decente, ni soy tan bueno como ninguno de mis hermanos adoptivos, ni como mi hermanita por supuesto, y seguramente no debo ser tan bueno como ese niño que intentaba rescatar…Ya nada importaba, Dios tenía el veredicto, la “suerte” estaba echada, el destino ya estaba escrito.

 

Cuando llegó la Policía, la Luna estaba roja como la sangre. El ritual había finalizado. Alguien había muerto, además de aquel viejo inmundo y malvado que yo había logrado asesinar. Cuatro de los otros cinco ancianos fueron capturados por la Policía, pero otro logró huir entre los matorrales. La Policía no me interrogó, me sacaron de la cruz y me quitaron los clavos; lo mismo hicieron con el niño, pero antes que yo. Nos pusieron a ambos en ambulancias separadas, pero sin embargo pude ver al niño; no entendí cómo ni por qué lo pude ver—ni para qué—pero lo vi y entonces vi—como un buen testigo en que me había convertido—que ocurrió el milagro: el blondo y cándido niño, conectado con electrodos a un electrocardiograma y a un electroencefalograma, comenzó luego de unos segundos, a dar señales de vida. Las rayas de los monitores se comenzaron a mover y pronto todas sus señales vitales volvieron a la normalidad. Los paramédicos que estaban allí, dos hombres de mediana edad y de raza blanca, se quedaron contentos con el milagro que estaban presenciando. El niño estaba muy herido, con las manos y los pies, agujereados por los clavos que le habían retirado y había perdido mucha sangre, ¡pero estaba vivo! ¡Era un milagro! Y yo lo pude presenciar todo, estando allí sentado en una esquina de la ambulancia. Mis manos también sangraban y me sentía raro, muy raro de hecho, pero nada de eso me importaba. Me encontraba feliz, ¡muy feliz!, como hacía mucho tiempo en mi vida no había estado; tan feliz como aquella mañana cuando desperté en aquella mansión lujosa y pronto me enteré que tenía nuevos padres. Mi felicidad era rotunda, porque gracias a Dios, la vida de aquel niño había sido salvada y ahora él podría seguir vivo y retornar con su familia. Seguramente tendría unos padres que estarían muy preocupados por su hijo desaparecido, quien había sido secuestrado por aquellos barbudos diabólicos, aquellos subhumanos despreciables de rostros enmohecidos, y mirada sombría y perversa.

Os preguntaréis por qué vagaba yo por el bosque y me dirigía hacia la torre blanca, esa torre tan extraña, ese faro antiguo abandonado que nadie sabe ya para qué sirve ni para qué pudo haber servido. Y la respuesta es que no tengo respuesta. Nunca la tuve…Sólo me gustaba caminar por la noche, cuando tenía insomnio, porque eso me ayudaba a pensar, a reflexionar y sobre todo a ahogar las penas. Algunos se emborrachan o se drogan para ahogar las penas de su soledad y agonía perpetua en una vida sinsentido, desabrida y aburrida; yo en cambio, meramente camino, como un perro vagabundo, que busca algo que nunca encuentra y que no lo encuentra pues ya ha olvidado lo que está buscando. Todavía sigo caminando…Pero ahora me siento mejor, ahora estoy feliz, porque ahora camino por un camino y sé que cuando llegue a destino, tendré un final feliz.

 

[1] Número de emergencias.

[2] Demonio de la mitología hindú y dios iracundo de la mitología budista.

La Derecha es el Bien

Comenzaré a partir de ahora, además de continuar haciendo la labor literaria de índole didáctica y apologética que he venido haciendo desde hace ya varios años, colocando a disposición del lector algunos relatos completamente gratuitos, de mi autoría, con el fin de que se conozca y difunda un poco más mi obra. He aquí el primero, de una serie de cuentos cortos y relatos:

La derecha es el bien.

 

“(…) Pero se puede también prescindir de presupuestos institucionales y hablar de una Derecha en los términos de una orientación espiritual y de una concepción del mundo. Entonces ser de Derecha significa, además de estar en contra de la democracia y en contra de todas las mitologías ‘socialistas’, defender los valores de la Tradición como valores espirituales, aristocráticos y guerreros (…) Significa además alimentar un cierto desprecio hacia el intelectualismo y respecto del fetichismo burgués del ‘hombre culto’” Julius Evola. (Ser de Derechas, Artículos evolianos).

Había una vez, en un reino muy oriental cuyo nombre rima con guay, un hombre muy recto y derecho, aunque no muy alto; era un hombre íntegro, de fuertes convicciones y una moral intachable, que tenía unos treinta y cinco años de edad, estaba casado con una humilde y honesta mujer y era padre de ocho hijos. Era un hombre de complexión mediana, con cabellos castaños y ojos verdes, que trabajaba en una oficina, como gerente de una fábrica de pintura. Su nombre: Miguel Biarritz.

Un día fuera de lo común, Don Miguel—por alguna razón extraña—estaba en un helicóptero colgado de una cuerda, pero se soltó y cayó en el mundo subterráneo. Ahí tuvo que corretear escapando de los bichos rojos, unos monstruos realmente muy grotescos, con una piel que parecía dulce de membrillo, pero con un olor putrefacto y repugnante. Pero, ¿cómo Don Miguel había llegado hasta esa terrible situación de tener que huir de esas horrendas y deformes criaturas, que parecían bolsas de arpillera con basura revuelta adentro y ese olor tan inmundo, junto con ese rojo lastimoso a la vista? Lo que había sucedido simplemente fue algo insólito. Ese día, Miguel volvía de la fábrica en su aparatoso automóvil con forma estilizada y de color gris, vestido con su impecable traje del mismo color y corbata azul; cuando un embotellamiento—alrededor de las 1800 horas—lo trancó en la autopista de regreso a su casa. Fue en ese momento que los monstruos bermejos comenzaron a atacar aquella vieja y gótica ciudad llamada Inferencia (en el Departamento de Soriano) y empezaron a destrozar los automóviles, a aterrorizar a la gente y a realizar un montón de fechorías y barbaridades; fue así que Don Miguel llamó por su celular a su viejo amigo y ayudante, el señor Pino Carcarelli, para que lo viniera a rescatar con su helicóptero, y así fue entonces, como el señor Biarritz quedó colgado de la cuerda de rescate del helicóptero del señor Carcarelli, y se soltó—pues se resbaló—y así entonces cayó en el mundo subterráneo y comenzó a correr huyendo de los monstruos rojos, como anteriormente había mencionado.

Y así, el señor Biarritz corrió y corrió hasta que llegó a un basurero y entre unas chatarras viejas encontró un viejo automóvil y se escapó en el mismo, pero no duró mucho en dicho vehículo, porque al enfrentarse contra los bichos rojos chocándolos para intentar matar a algunos, pronto el coche volcó. Afortunadamente él salió ileso del accidente y corriendo fue a buscar otro automóvil que había cerca de allí. Esta vez sí logró escaparse definitivamente, saliendo del horrendo mundo subterráneo—cuya entrada estaba al lado del puente Hortensia de la autopista Oribe, que se dirigía a los suburbios de Inferencia City, donde precisamente vivía el señor Biarritz con su familia—y tomando la carretera; pero en lugar de salir hacia la derecha fue erróneamente—producto de la tensión del momento—hacia la izquierda.

Ahí recordó entonces cuando estaba en su casa con su familia, festejando la Navidad. Entonces, dio marcha atrás con su automóvil prestado y tomó el camino de la derecha. Entonces el hombre gritó: SOY DE DERECHAS. ORGULLOSO DE SER URUGUAYO. Horas después llegaron la Policía Nacional y el Ejército Nacional, unidos en operativos conjuntos, y lograron capturar a muchos monstruos rojos y aniquilar unos cuantos de ellos; y a partir de entonces, fue que se comenzó a utilizar el famoso cartel de tránsito “prohibido doblar a la izquierda”.

 

Lo confirma el Evangelio:

31 »Cuando el Hijo del hombre venga, rodeado de esplendor y de todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso. 32 La gente de todas las naciones se reunirá delante de él, y él separará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras. 33 Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. 34 Y dirá el Rey a los que estén a su derecha: “Vengan ustedes, los que han sido bendecidos por mi Padre; reciban el reino que está preparado para ustedes desde que Dios hizo el mundo. 35 Pues tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento. 36 Estuve sin ropa, y ustedes me la dieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a verme.” 37 Entonces los justos preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer? ¿O cuándo te vimos con sed, y te dimos de beber? 38 ¿O cuándo te vimos como forastero, y te dimos alojamiento, o sin ropa, y te la dimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?” 40 El Rey les contestará: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicieron.” 41 »Luego el Rey dirá a los que estén a su izquierda: “Apártense de mí, los que merecieron la condenación; váyanse al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Pues tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; 43 anduve como forastero, y no me dieron alojamiento; sin ropa, y no me la dieron; estuve enfermo, y en la cárcel, y no vinieron a visitarme.” 44 Entonces ellos le preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o como forastero, o falto de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos?” 45 El Rey les contestará: “Les aseguro que todo lo que no hicieron por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicieron.” 46 Ésos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»” Evangelio según San Mateo 25: 31-46 (Traducción: D.H.H.).

La Caída al Sol II: En la profundidad

Por Nicolás Gonella.

La Ca photo EnlaProfundidad_tapaterminada_zpsfb979a07.jpg

 

He publicado en Lulú.com mi nuevo libro de ciencia ficción, titulado “La Caída al Sol II: En la Profundidad”, el cual es la continuación de “La Caída al Sol I: La edición de Oro

La Caída al Sol II: En la profundidad

Tapa blanda, 243 Páginas
Precio: 12,96 €
Se envía en un plazo de 3 a 5 días laborales

La presente obra es una novela de ciencia ficción, fantasía, terror y aventuras, escrita por el uruguayo, Nicolás J. Gonella, autor de otros títulos como “Skadav”, “MelodyMaker”, “El Círculo” y la anterior entrega de esta trilogía, denominada “La Caída al Sol: la edición de oro”.

 photo LacaiacutedaalSolii--contratapiiacute_zpsbae2693f.jpg

En esta novela denominada “La Caída al Sol: en la profundidad”, se presentan—además de Tholokko—nuevos personajes. En esta historia la pequeña Helena Hilden, su amigo Eleuterio y un grupo de astronautas de la Patrulla espacial, deberán enfrentarse a unos terribles monstruos denominados séthicos, los cuales provienen desde una dimensión oscura, que se accede a través de las profundidades del satélite Europa. Si en la parte anterior, se nos presentó el mundo de Tierra 5, esta vez se nos agrega además el mundo de Tierra 4, desentrañándose los misterios más profundos del satélite europeo de Júpiter, allá por el siglo XXVI, una época post-apocalíptica en la cual la humanidad se ha reconstruido y se ha lanzado hacia la exploración del espacio exterior. Acompaña esta aventura, donde una vez más, las fuerzas de las tinieblas, amenazan con acabar la paz en la Tierra y exterminar a la humanidad.

La Caída al Sol: la edición de oro

Por Nicus. 
Portada de “La Caída al Sol“. Click aquí para comprarlo. 

Ayer lunes 11 de marzo de 2013, he publicando en Lulú.com, el libro “La Caída al Sol I: la edición de oro“, el cual también estoy en trámites de publicarlo en alguna editorial de la ciudad de Río Branco y/o de Montevideo, si bien esto último ya es más difícil de lograr y puede que quizás antes de publicar este libro en editorial, publique algún otro libro de cuentos, pero por ahora estoy todavía en fase de recopilación de cuentos y dicho libro se denominaría “Trampas cortas“. 
Quiero de paso aclarar que la segunda parte de “Skadav” la publicaré más tarde; quizás para el año que viene o bien a finales de este año, pues todavía tengo que contar algunas cosas más urgentes, antes que aquello, si bien todo está bastante relacionado en mi joven obra. En “La Caída al Sol I: la edición de oro” narro las dificultades de un equipo de científicos militares, que tienen la cardinal misión de buscar evidencias de unos monstruos que están atacando las instalaciones científico-militares de Marte; la mayoría de los gobiernos de la Tierra ocultan esa verdad y estos científicos, lo quieren probar…Pero más allá de eso, aclaro que la trama de ese libro se desarrolla en un universo diferente al nuestro.

Un hombre cayendo al Sol…¿Quién será? Click aquí para averiguarlo.

Resumen literario de “La Caída al Sol I: la edición de oro”.

La presente obra es de ciencia ficción, fantasía, terror y aventuras, escrita por el autor uruguayo, Nicolás Gonella, escritor católico de títulos como “Skadav”, “Melody Maker” y “El Círculo.”
En el año 2048 después de Cristo, Nicosia era un país muy avanzado. El Juapim y todos los enemigos del V Suis, habían sido por fin derrotados, luego de tres impresionantes guerras mundiales. En la Tierra y el planeta SXS, reinaba la paz y la tranquilidad, pues al parecer la fuerza energética de los cristales de la luz, ya habían restaurado el orden cósmico. La agencia espacial Sneisxsnasa había construido bases científicas en el planeta Marte, para hacer investigaciones exhaustivas sobre los famosos cristales de energía.
Un grupo de científicos de la Sneisxsnasa—el equipo Ilomij—fue enviado a Marte para investigar dicho planeta, pero lamentablemente descubrieron algo siniestro que habitaba en las cuevas de Marte… Y luego algo ocurrió en el Sol, un hecho efecto de la fuerza gravitacional; ¿quién tendría más razón en sus hipótesis científicas: Newton o LeSage? Imagínese un mundo bastante diferente al nuestro, pero a la vez muy familiar; un mundo donde los sucesos históricos del siglo XX y XXI fueron diferentes, y un mundo donde existe una extraña Tierra, denominada “Tierra 5”. Ahora bien, hay dos fuerzas antagónicas en el cosmos: la luz y la oscuridad, la pureza y la suciedad. La trama principal de esta historia—en la cual un grupo de científicos, tienen la importantísima misión de probar la existencia física y real de monstruos, capturando al menos uno de ellos—se desarrolla principalmente en el planeta rojo y en gran parte, en una tonalidad mental sepia. Pero además de luchar contra esos monstruos de la oscuridad, los protagonistas de esta historia, entre ellos Tholokko, deberán enfrentarse con sus propios temores y con su pasado.


Contratapa de “La Caída al Sol“. 


Descripción para la venta del producto.
La presente obra es de ciencia ficción, fantasía, terror y aventuras, escrita por el autor uruguayo, Nicolás Gonella, escritor católico de títulos como “Skadav”, “Melody Maker” y “El Círculo.”
En el año 2048 después de Cristo, Nicosia era un país muy avanzado. El Juapim y todos los enemigos del V Suis, habían sido por fin derrotados. En la Tierra y el planeta SXS, reinaba la paz y la tranquilidad. La Sneisxsnasa había construido bases científicas en el planeta Marte, para hacer investigaciones exhaustivas sobre los famosos cristales de energía. Y luego algo ocurrió en el Sol…
El presente libro es el primer tomo de la trilogía “La caída al Sol”, que trata las peripecias de los científicos en Marte y en el Sol, mientras combaten contra los mw-mwús.

PARA COMPRAR EL LIBRO, HAGA CLICK AQUÍ. CUESTA 13,57 DÓLARES AMERICANOS. SE LO ENVÍA ENTRE 3 Y 5 DÍAS HÁBILES. 

Bueno, les cuento el final…

Por Nicus.

Los mayas lo profetizaron: 21/12/2012: ¡el final del mundo está cerca! ¡Prepárense para sufrir la IRA de Majinbú! (?)
Lo que sigue a continuación es parte del capítulo XXIV de mi libro “Skadav I: la comunidad de los elegidos“, que está hace un tiempo a la venta por internet, a través de la página Lulú.com; allí podéis comprarlo para leerlo íntegro; pero antes que llegue lo del 21 de diciembre de 2012, es decir el “fin del mundo” (?) quiero compartir con ustedes un fragmento de este capítulo que es el último y uno de los más divertidos:
A continuación unas extrañas predicciones del profeta Stragamus, en su testamento del 2 de octubre de 1993:

 

“Escucha hermano, las profecías que me han llegado desde Arriba, sobre los hechos que pronto están por ocurrir y recuerda que el año de la irrelevancia será el fin de los chiribitas, vernáculos del país al pie de la masonería. Después de la llegada del Maligno, que sólo el Emperador podrá detenerlo, lo que sigue será la Victoria, gracias al Cordero Inmaculado, a través de su Elegido; pero ésta, será la victoria del pueblo y a partir de ese momento, se erguirá un Imperio espiritual y material donde la Libertad, la Justicia y la Fraternidad imperarán, destruyendo a la Igualdad y a la Muerte, que es el Mal Así triunfará el Bien, luego de muchos conflictos y desdichas, pues caerá la República malvada y se erguirá el Imperio impoluto y solar del Cordero, el cual traerá una paz y prosperidad perfecta durante todo el Milenio

            Pero antes ten en cuenta todo lo que está por ocurrir, pues es de vital importancia para la sabiduría del hombre. Concretamente, Hugo Chávez logrará matar a Mickey Mouse—su peor enemigo—el vigésimo primer día del mes de Julio César, del año de Nuestro Señor número once, del primer siglo posterior a la veintena secular, a las once de la mañana, mientras este último aún duerma.

 El presidente de los Estados Unidos de América, Benq Stiller se reunirá con Heladeris para conversar acerca de la posibilidad de la firma de un T.L.C., el vigésimo segundo día—los dos patitos—del mes de octubre del año de la irrelevancia, es decir el 2012.
 

Finalmente después de tantos años de espera, el 21 de diciembre de 2012 el mundo logrará destruirse. Primero un meteorito caerá en una cancha de básquetbol  de la península de Yucatán, en México (en el mismo lugar donde había caído el meteorito que mató a los dinosaurios); después muchas personas comenzarán a convertirse en zombis, a causa de un extraño virus llamado ‘virus B’; luego vendrán unos ‘terminators’ que atacarán a la especie humana y la intentarán exterminar; como no lo lograrán, se resignarán a encerrar a los humanos en un mundo virtual, al cual lo llamarán ‘Patrix’. Pero un día, el “otro elegido” llamado Old—con la ayuda de su amigo Solfeo y su amada Duality—lograrán liberar a la humanidad de aquella prisión virtual, y todo eso gracias a Nois.

¡No provoquéis la ira del profeta Al-Gore! ¡Existe el calentamiento global y punto! (?) 
Lamentablemente, después de ese terrible hecho, Al-Gore volverá a advertir a la humanidad acerca de la importancia de respetar a la naturaleza, para detener al calentamiento global… Pero China y Estados Unidos, harán caso omiso a las palabras del ‘profeta Al-Gore’, argumentando: “Y desconfiad de los falsos profetas, o de los lobos disfrazados de cordero… Y además, ya le ganamos al meteorito, a la Sombrilla, al ejército de Árbol Schwarzenegger y a Patrix. ¿Qué nos va a hacer un simple aumentito de la temperatura? ¡Mejor, hay más Sol y playa!” Y entonces, el calentamiento derretirá a todos los glaciares y subirá el nivel del mar. Tormentas, terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas azotarán al mundo, aunque estas últimas no tengan algo que ver con el calentamiento global, vendrán de yapa. Grandes catástrofes ocurrirán.

Después de mucho sufrimiento—incluyendo el diluvio universal, en el cual tendrá que venir un “nuevo Noé” llamado Stiv Carril, para hacer una nueva arca y salvar a todos los bichitos—, vendrá un “héroe” y salvará al mundo del calentamiento global. Su nombre: Barack Obama, he come to save the day.  Infelizmente, los peligros para la humanidad aún no habrán cesado… Un día vendrán muchas bandejas voladoras y los alienígenos comenzarán a invadir la Tierra. Su tecnología será muy superior a la humana, será como si fuera una guerra entre hombres y platelmintos, pero en este caso nosotros seremos los platelmintos… ¡Y por eso ganaremos!… Un héroe llamado Was Smith logrará infiltrarse en la nave madre y acabará con todos los alienígenos, aunque no podrá matar al más fuerte de ellos: Layinbú.

Gracias a la intervención del gran míster Charlatán—un famoso luchador mexicano de lucha libre, como Nacho—Layinbú logrará quedar bueno y ya no querrá destruir más a la humanidad. Pero, justo cuando eso ocurra, un asesino famoso llamado Jack Leopard Sparragow matará al gatito de Layinbú. Éste se calentará y hervirá como una caldera y entonces, expulsará su maldad, la cual se convertirá en otra criatura: Layinbú Malo. A este nuevo monstruo, nadie lo podrá detener y morirán casi todas las personas de la Tierra. Los pocos sobrevivientes se irán a vivir en la Luna; lo primero que encontrarán cuando lleguen allí, será a dos astronautas gauchos: uno uruguayo y otro riograndense (brasileño); ambos estarán jugando a las cartas mientras toman mate. Para ese entonces, Layinbú Malo habrá matado a Layinbú Bueno y habrá destruido a la Tierra. Sólo habrá entonces una persona en todo el universo, capaz de detener al Mal; su nombre: Milton Milán Esa.

 

Benditos los que olvidan, aunque tropiecen con la misma piedra“: ¡lo dijo el nieto del Che, que viajó al pasado para luchar contra el cristianismo! (?)
Y este héroe logrará derrotar—después de un impresionante combate—a Layinbú Malo; y con la ayuda divina, logrará reconstruir la Tierra (con todos sus seres vivos) y así los pocos sobrevivientes que habrán quedado en la Luna (llamados selenitas) volverán a repoblar la Tierra. Después de muchas discusiones, los humanos decidirán olvidar todo lo que hubiese pasado y hacer de cuenta que ese día sea el 22 de diciembre de 2012 (cuando en realidad habrán pasado ya, más de mil quinientos años). Harán como decía Nietzsche—el “nieto del Che”—“benditos los que olvidan, aunque tropiecen con la misma piedra”. Sólo unos “cuatro gatos locos”, se opondrán a esa decisión: los últimos cristianos. Todos ellos morirán como mártires y serán canonizados por el mismísimo Señor. Uno de ellos, antes de morir, logrará esconder unos manuscritos donde dirá toda la Verdad; y explicará todo el terrible plan que habían hecho los malvados para destruir al cristianismo.

Pero no lograrán destruirlo, sino fortalecerlo, porque después de eso, otros leerán ese manuscrito y se enterarán de todo lo que había pasado y comenzarán a difundir la Palabra por el mundo. Habrán perdido la batalla, pero no la guerra…

 

Y después de todos esos acontecimientos extraordinarios y grandes prodigios; el Elegido resucitará, se levantará de su tumba, se librará del hechizo y se despertará del casi todo. Cuando el Elegido se despierte del casi todo en una playa, recordará todo lo anterior; cuando recuerde todo lo anterior, alzará sus manos al cielo, se hincará de rodillas en el suelo, mirará hacia arriba y exclamará: -¡He aquí el esclavo del Señor, que ha despertado en el Nuevo Mundo, para cumplir con su misión!— Pero pronto el Elegido se despertará del todo gracias al santo despertador y cuando esto suceda, se levantará de su lecho, se lavará la cara e irá a desayunar; y cuando desayune se dará cuenta de algo muy sorprendente…”

Obviamente, demás está decir que lo anterior es sarcasmo y todo de mi autoría (es una broma sobre lo del 2012)…pero por las dudas lo aclaro…Anuncio de paso, que para el 2013, todavía no tengo fecha, pero de seguro después que ya se haya “destruido el mundo”, saldrá el libro número 2 de Skadav, sobre las aventuras de Julián Maersas. 

Día Nacional del libro

Por Nicus.
Esto es…eee…¡Otra foto rara!
Hoy 26 de mayo, se celebra el día nacional del libro, aquí en Uruguay, por ser el aniversario de la apertura de la primera Biblioteca Nacional, que como todas las cosas importantes en este país, fue obra de la Iglesia, como no podía ser de otra manera… Todo fue gracias a nuestro Prócer D. José Gervasio Artigas (un ferviente católico y federalista), el Pbro. Dámaso Antonio Larrañaga y el Pbro. Dr. José María Pérez Castellano; siendo fundada entonces, el 26 de mayo del año de Nuestro Señor de 1816, quedando Larrañaga como su primer Director. En la inauguración dijo Larrañaga:
“…Una biblioteca es el foco en que se reconcentran las luces más brillantes, que se han esparcido por los sabios de todos los tiempos.”
En conmemoración de ese día, dejo mi humilde aporte literario aquí en esta entrada, un compendio de enlaces, de todos mis libros (por ahora):
1- El libro blanco (1993).
3- El triunvirato (1994).
4- El cuarto (1995).
6- Melody Maker and BiTwelve Gi (2003): descarga o tapa blanda.
7- El Círculo (2011).
El primero es un libro para pensar, el segundo es para reflexionar sobre lo que ocurrió o lo que pudo haber ocurrido, el tercero y el cuarto son unos breves relatos, el quinto es el prólogo del sexto y es de poesía, el sexto es una mini-novela que narra las aventuras del caballero Hemiaj (es de ciencia ficción y aventura, mis géneros favoritos, pero con parodia agregada, pues me encanta la parodia y el sarcasmo, principalmente para “tomarle el pelo” a los “evolutas” y ateos tontitos; esa novelita es también como un homenaje al Quijote de Miguel de Cervantes), el séptimo es poesía y trata sobre la rutina, y el octavo es el primero de una humilde trilogía de ciencia ficción y aventuras que estoy armando de a poco. También tengo pensado escribir muchos más libros, uno sobre el Sol, el espacio y me gusta mucho escribir sobre dinosaurios también, todo desde un punto de vista cristiano y creacionista.
¡Basta ya de tanta literatura evolucionista de ciencia ficción! ¿Por qué los cristianos creacionistas no podemos tener nuestra propia literatura de ciencia ficción? Y es más, ¿por qué si los evolucionistas se burlan de nosotros, nosotros no podemos burlarnos de ellos? Pues bueno, me burlo del evolucionismo, de la masonería y los ateos; ¡estoy en todo mi derecho! 
Los primeros cinco libros son completamente gratuitos; el 6, el 7 y el 8, son relativamente baratos y el seis se puede descargar también, lo que lo hace más barato. Tal vez más adelante, coloque el 7 y el 8, también disponible para descargas. El que lo lea, espero que le guste; pero advierto que están dirigidos principalmente para el público creyente. No obstante cualquiera lo puede leer, pues no busco ofender a alguien, sino reirnos un poco del evolucionismo, de la misma manera que ellos se ríen del creacionismo. 
Bueno, esto es todo por hoy. 

Skadav I: la comunidad de los elegidos

Por Nicus.
Tres Cruces…
 Anuncio que el próximo martes 3 de abril de 2012, publicaré en Lulu.com, mi novela de ciencia ficción y aventuras, que se llama: “Ska-dav I: la comunidad de los elegidos.” Dejo a continuación un resumen de la novela:
Skadav I: “La comunidad de los elegidos”.
-Resumen literario-
En un mundo bastante diferente al que conocemos, donde aún perdura una especie de Sacro Imperio Romano, en un importante principado llamado Nicosia, un niño llamado Julián Maersas deberá enfrentarse junto a sus amigos, familiares y aliados, a una organización secreta conspirativa y terrorista, que busca el desmantelamiento del Imperio del bien.
Julián era un humilde niño como cualquier otro, hasta que un día, en un viaje hacia la casa de sus abuelos, tuvo un extraño sueño. A partir de allí, parece que fue elegido por Dios, para cumplir una misión especial. Entonces, otro día, cuando estaba aburrido en su cuarto mirando televisión, dejó de mirarla de pronto y se puso a leer un par de libros; luego de eso se durmió y soñó algo extraño, donde su mejor amigo—Ernesto Lugo—aparecía sentado sobre una roca en medio de la jungla. Al día siguiente, cuando fue a la escuela, la maestra preguntó a los alumnos si habían leído determinados tres libros de tres autores diferentes y coincidentemente, Julián había leído dos de esos tres libros.
Un día, ocurrió un terrible asesinato en una casa de una ciudad nicosiana; a partir de entonces, esa casa se convirtió popularmente en la “casa embrujada” y entonces, una noche, cuando los niños Julián, Ernesto y Manuel Hamlet Jr., estaban en un piyama party, en la casa de este último, ellos decidieron ir a explorar la tenebrosa “casa embrujada”, donde se encontraron con una carpeta perdida de la maestra—la señora Gloria Sbosefen. Al día siguiente, Julián le entregó esa carpeta a la maestra y ella dio la clase con nerviosismo y preocupación. Al día siguiente no hubo clase; ¿por qué? ¡Porque la maestra había sido asesinada y su cadáver fue encontrado dentro de la “casa embrujada”!
En virtud de ese nefasto hecho, la población local y en realidad todo el país, comenzó a conmocionarse, al creer que había vuelto el misterioso y terrible asesino en serie, de identidad real desconocida, que usaba el seudónimo de “Algoritmus” (también usaba el alias “Gran Asesino Negro”).  Ese increíble hecho, en el cual estuvo involucrado Julián, generó una marca en su vida y de ahí en más, cosas extrañas y misteriosas comenzaron a ocurrirle, y por eso él comenzó a interesarse por descubrir quién fue el asesino de su maestra. Además, cierto día, a Julián le llegó una carta de una mujer misteriosa que se llamaba Hortencia Sekkj. A partir de eso, es que comienza la verdadera aventura, en la cual el protagonista de esta historia, se tendrá que enfrentar a terribles fuerzas tenebrosas que buscan destruir su Nación y todo el Imperio.
Pero no sólo Julián, es importante en esta novela, pues hay unos cuantos personajes relevantes, cuyas aventuras se desarrollan paralelamente a las de Julián y sus amigos, hasta que finalmente dichos paralelismos se volverán más perpendiculares y confluirán en un punto en común, y las piezas del rompecabezas se juntarán y la verdad comenzará a ser revelada. Pronto, todos deberán de darse cuenta, de que hay que olvidar las diferencias superficiales, para unirse y todos juntos, luchar por un ideal común, por los principios sagrados de la Santa Causa: ¡Por Dios, por la Patria y por el Rey! ¡En defensa de la Tradición, la Patria y la Familia! Será una batalla difícil y ardua, en la que muchos, ante las flechas de sus enemigos perecerán, pero los héroes valientes continuarán combatiendo hasta el final, hasta el último aliento de su vida, por todo lo que es bueno, bello, puro y verdadero; ante aquellos malvados invasores que vienen de tierras oscuras, que provienen de un mundo sombrío, los héroes cristianos se mantendrán firmes en sus principios, defendiendo los valores cristianos, la moral y las buenas costumbres.
Si a usted—estimado lector—le interesa saber, cómo valientes personas, con sus virtudes y defectos, se enfrentan heroicamente a las fuerzas del mal, entonces lo invito a leer esta humilde novela.

Melody Maker and BiTwelve Gi (2a Edición)

Tapa del libro “Melody Maker and BiTwelve Gi“.

Escribo esta entrada con el objetivo de anunciar, que en Lulú.com ya está disponible la segunda edición de mi libro de ciencia ficción y aventuras, “Melody Maker and BiTwelve Gi“. Para comprarlo haga clic aquí o acceda a mi tienda virtual haciendo clic aquí.  
Dicho libro es una breve novela de ciencia ficción y aventuras, sobre el caballero Hemiaj IV de la Rou y su caballo Borrante, que pretenden viajar hacia la isla Negra, atravesando el mar Maldito; eso en un mundo extraño muy distinto al que vivimos hoy. El libro es de tapa blanda y tiene cuarenta y seis páginas. 
Aprovecho la entrada para volver a anunciar que próximamente se viene el libro de “Skadav”, con las aventuras de Julián Maersas.