El Círculo

He aquí mi séptimo libro, que se denomina “El círculo“; es el primero que lo coloco en la Internet, a través de Lulú y allí está a la venta, por el mínimo costo de U$S 12,02 (dólares estadounidenses). Se trata de un libro de poesías acerca de asuntos cotidianos de mi vida, en un determinado momento de la misma; y al leerlo se darán cuenta por qué es que se llama “El círculo.”
Para comprarlo haga clic aquí o acceda a mi “tienda virtual” aquí. Es un libro de tapa y contratapa blandas, con setenta y seis páginas. Espero que sea de vuestro agrado.

Poema sobre el izquierdista

A continuación os dejo un poema de mi autoría sobre el izquierdista, el cual lo incluiré en un futuro libro que se llamará Mixpoe. Aclaro que con este poema no busco ofender a aquellas personas que se identifiquen a sí mismas como izquierdistas y aclaro asimismo que yo no me considero ni derechista, ni izquierdista, ni centrista, ni nada moderno, sino tradicionalista carlista y gonellista, como ya lo he mencionado, siempre católico antes que nada, hispano y uruguayo, después.

18-El izquierdista.

El izquierdista: zurdo, bolche, izquierdoso,

Bolchevique, comunista, ateo, pagano,

Socialista autogestionario, rojo, rojinegro, etcétera…

¿Quién es el izquierdista?

El izquierdista es aquél mediocre,

O aquél ser inferior que se cree superior;

Un arrogante, para nada humilde…

Izquierdistas hay de muchos tipos…

Algunos ateos y otros paganos;

Algunos ultra-modernistas, otros moderados.

El izquierdista es ambiguo, raro, extraño,

Dice tener ideales, pero ¡vaya saber dónde los oculta!

Se podría decir que…

El izquierdista no discute, empantana.

El izquierdista no debate, fanfarronea.

El izquierdista no afirma, relativiza.

El izquierdista no refuta, lloriquea.

El izquierdista no propone, insulta.

El izquierdista no conversa, cacarea.

El izquierdista no demuestra, rebuzna.

El izquierdista no reflexiona, dice.

El izquierdista no razona, intuye.

El izquierdista no lee libros, lee panfletos.

El izquierdista no trabaja, hace paros.

El izquierdista no estudia, hace movilizaciones.

El izquierdista no escucha, habla.

O mejor: el izquierdista no habla, parlotea.

El izquierdista no mira, ve.

O mejor: el izquierdista no ve, ojea.

El izquierdista no va a misa, va al comité.

El izquierdista no busca la verdad, crea “verdades”.

El izquierdista no cree en Dios, crea un dios.

El izquierdista no sigue las leyes naturales, sigue sus leyes.

El izquierdista no obedece, se rebela.

El izquierdista no es leal, es oportunista.

El izquierdista no es fiel, es “libre”.

El izquierdista no pone las manos en el fuego, se las lava.

El izquierdista no ayuda, es ayudado.

El izquierdista no escucha música, oye ruidos.

El izquierdista no escribe, se “expresa”.

El izquierdista no canta, grita.

El izquierdista no tiene amigos, tiene aliados.

El izquierdista no come, ingiere.

El izquierdista no ama, fornica.

El izquierdista no cuida su salud, se hace una lipo.

El izquierdista no contempla la naturaleza, se fuma un porro.

El izquierdista no cría niños, aborta.

El izquierdista no cuida ancianos, los manda para un asilo.

El izquierdista no cuida enfermos terminales, los mata.

El izquierdista no pide ayuda, roba.

El izquierdista no se baña, se enjuaga.

El izquierdista no se esfuerza, apuesta.

El izquierdista no tiene esperanza, es optimista.

El izquierdista no es feliz, busca la felicidad.

El izquierdista no construye… ¡Sólo revoluciona!

¡Oh qué patéticos son los izquierdistas!